lunes, 24 de mayo de 2010

Giorgio Manganelli: descripción de nuestro amor

                            
He depuesto mis ansias de volátil, apagado el estruendo de la interrogación, depuesto el silencio de la espera. Estoy de nuevo en el bosque, y una minúscula, perfecta felicidad me ha sido otorgada. Amor, he decidido desposarte. Irremediablemente. No me digas que ni siquiera sé cómo te llamas, dónde estás, si existes. Yo te desposaré en cualquier caso. Quisieras preguntarme dónde está el anillo; por una vez, no te diré nada. Te poseo en el bosque; no me interesa que tú estés aquí o no; te he encontrado.
Donde los árboles se desarriman, abriendo espacio a un subitáneo claro, me topo con un árbol sutil, antiguo, solitario. Eres tú. Yo afirmo que eres tú. ¿Quién más podría decirlo? No, no le hablaré a ese árbol. Ante él me inclinaré. "Te saludo, esposa mía". Un estremecimiento sacude las infinitas hojas de todos los árboles del mundo. Lentamente camino, te contemplo. Yo soy tu anillo, amor.
Amor, aquí abajo el clima es idéntico y dulce, mullido de lluvia. Te echo de menos, te echo mucho de menos. ¿Ya sabes, pues, que ésta es la descripción de nuestro amor; que yo no esté jamás donde tú estás, y que tú no estés jamás donde estoy yo?

(Giorgio Manganelli, Amore, Siruela, Madrid, 2008. Trad. cast. de Carlos Gumpert.)

1 comentario:

gabriela clavo y canela dijo...

Disfruté mucho esta lectura, aunque he de admitir que tuve que releer amore más de una vez...
Es como un sueño, un sueño recurrente.

saludos cordiales.
g