domingo, 28 de marzo de 2010

Niels Lyhne, de Jens Peter Jacobsen

Jens Peter Jacobsen
Niels Lyhne
Trad. de Ana Sofía Pascual
El Acantilado. Barcelona, 2003

Naturaleza y hastío en Jacobsen.
Por Gabriel Bernal Granados

El nombre de Jens Peter Jacobsen no es del todo desconocido para nosotros. Lo habíamos leído por primera vez en las Cartas a un joven poeta de Rilke, donde el autor asegura no llevar consigo más libros que los del "gran poeta danés J. P. Jacobsen y la Biblia". Muchos años tardamos en averiguar el motivo oculto detrás de semejante elogio:

" De todos mis libros, muy pocos me son imprescindibles. En rigor, sólo dos están siempre entre mis cosas, dondequiera que yo me halle. También aquí los tengo conmigo: la Biblia y las obras del poeta danés Jens Peter Jacobsen. Se me ocurre pensar si usted las conoce. Puede adquirirlas fácilmente, ya que algunas de ellas han sido publicadas -muy bien traducidas por cierto- en la "Biblioteca Universal" de las "Ediciones Reclam". Procúrese los Seis cuentos de J. P. Jacobsen así como su novela Niels Lyhne, y empiece por leer, en el primer librito, el primer cuento, que lleva por título "Mogens": Le sobrecogerá un mundo; la dicha, la riqueza, la inconcebible grandiosidad de todo un mundo. Permanezca y viva por algún tiempo en estos libros, y aprenda de ellos cuanto le parezca digno de ser aprendido. Ante todo, ámelos: su cariño le será pagado miles y miles de veces. Y, cualquiera que pueda llegar a ser más adelante el rumbo de su vida, estoy seguro de que ese amor cruzará siempre la urdimbre de su existencia, como uno de los hilos más importantes en la trama de sus experiencias, de sus desengaños y de sus alegrías."

En su corta vida (Thisted, Jutlandia, 1847-1885) Jacobsen publicó un libro de poemas que pudo haberle garantizado una fama considerable (los Gurresange, que ahora son recordados por la adaptación musical que hizo Schönberg con el título de Gurrelieder); pero fueron sus novelas y relatos donde el arte literario de Jacobsen floreció de manera unánime. Para Zweig, nacido cuatro años antes de la muerte de Jacobsen, Niels Lyhne fue el Werther de su generación. El escritor vienés da en el blanco con la intuición entrelineada en su comentario: Niels Lyhne encarna uno de los arquetipos de la literatura europea moderna que habrían de documentar la naturaleza de nuestro ocio y desgracia, situándolo en el centro de un debate que ha ocupado tanto a literatos como a científicos de la historia y el lenguaje. Ese "hombre con todas las posibilidades, de las que sin embargo ninguna se realiza" dotaría de material suficiente al hombre sin atributos de la novela inconclusa de Musil; es el artista adolescente de gorra y pantalones de pana que se pasea despreocupadamente por las mejores páginas de Joyce bajo el disfraz de Stephen Dedalus; es el recatado Hans Castorp de La montaña mágica; es el pianista malogrado de la novela homónima de Thomas Bernhard. Es, en suma, el hombre engullido por el aburrimiento de Baudelaire.

Las metamorfosis de Niels Lyhne pueden ayudarnos a recorrer con atención las páginas de su historia. Desde su nacimiento hasta su muerte, el personaje de Jacobsen enfrenta una decepción tras otra como si éstas fuesen los eslabones de una serie incurable de certezas. Los personajes femeninos (la profundidad con que Jacobsen observa a sus mujeres no le pide nada al Flaubert de Madame Bovary) que gravitan en torno suyo y deciden de alguna manera su destino son una confirmación. En la infancia de Niels, su madre es quien se proyecta con más fuerza, fomentando en su hijo el sentimiento confuso de las artes como una suerte de preludio encantatorio para trascender la realidad ambiente; en la adolescencia, su tía Edele; en la juventud, la señora Boye y su prima Fennimore. Amores desvaídos y muertes sucesivas van simulando la existencia de un personaje que, en efecto, sólo se reconoce en la postergación. "¿Nunca has oído hablar de gente sobrada de talento en su juventud, fresca y llena de esperanzas y de planes, que al perderla también pierde el talento para siempre?", se pregunta Erik Refsdrup, primo de Niels, introduciendo con ello uno más de los temas que conforman el tinglado obsesivo de la novela.

La técnica narrativa de Jacobsen merece una mención aparte: un apoyo implícito en la economía de la expresión lo lleva a interesarse poco en el recuento minucioso de los hechos. Los capítulos de su relato son similares a tableaux donde la emoción se halla contenida a veces en el diálogo, y a veces en la incidencia del paisaje sobre el carácter de sus personajes. En el "impresionismo" de Jacobsen se encuentra quizá la explicación de uno de los milagros de su prosa: unas cuantas líneas le bastan para definir un personaje; el mismo número de "pinceladas" magistrales que utiliza para establecer la relación entre un haz de luz, un jarrón y los pliegues de una falda, son de los que se sirve para plantear una acción dramática definitiva en la trama de su relato.

El pasaje más desolador de la novela ocurre al final. Luego de la muerte de su querida esposa y de su hijo, con quienes convive apenas alrededor de tres años, Niels Lyhne se enlista en el ejército. Una granada le estalla cerca de la cabeza ocasionándole trastornos irremediables. Su médico le ofrece el consuelo de un párroco. Hay un diálogo entre ellos, que retoma una conversación que habían sostenido en otra época sobre la inexistencia de Dios (Jacobsen, traductor al danés del Origen de las especies, de Darwin, había heredado esta noción de Georg Brandes, quien a su vez la había tomado de Nietzsche). Niels Lyhne se niega. No le queda ya ningún consuelo. Ni siquiera la presencia pálida de Dios puede asistirlo en un momento tan dramático y tan simple.

La novela de Jacobsen está repleta de esta suerte de iluminaciones, de estas verdades irremediables que uno sustituye todo el tiempo con un poco de fantasía y ensueño. Sólo una sensibilidad decimonónica, tocada de verdad positiva y fe en la inspiración poética, pudo haber logrado semejante equilibrio.


Jacobsen es uno de los autores más célebres de la literatura danesa. Se formó en la escuela positivista de entonces, y tradujo El origen de las especies de 1871-1873 y El origen del hombre de 1874.
Simultáneamente se dedicó a la poesía aunque no permitió la publicación de su obra poética. Hubo que esperar hasta después de su muerte, cuando fue publicada Poemas y Apuntes (Digte og Udkast, 1886).
Entre los poemas más celebres se encuentran Arabesco I (Arabesk I), Arabesco II (Arabesk II) y las Canciones de arrullo (Gurresange). La relación con el círculo alrededor de los hermanos Brandes y el estudio de los naturalistas como Flaubert y Sainte-Beuve ejerció una gran influencia sobre J. P. Jacobsen.
En 1872 se publicó su primer relato, Mogens, cuya descripción de la naturaleza y los personajes se corresponde con las producciones del realismo.
La novela La señora Marie Grubbe (Fru Marie Grubbe, 1876) es un minucioso estudio psicológico femenino y una detallada descripción del ambiente para la que J.P. Jacobsen realizó amplios estudios históricos y en la que rompió con los criterios de objetividad del naturalismo. Cuando contrajó tuberculosis en 1873, se retiró a Thisted donde vivió, con algunas excepciones aisladas, hasta su muerte. La idea de la muerte y la resignación ante la idea de la salvación divina caracterizan la novela Niels Lyhne de 1880.
Más tarde se publicó Mogens y otros relatos (Mogens og andre Noveller, 1882) que incluye, entre otros, La señora Fønss (Fru Fønss) y La peste de Bérgamo (Pesten i Bergamo),

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, saludos ! Tendrás algún libro digital de este magno autor, de preferencia la novela de Jacobsen Niels Lyhne o sabes alguna página donde puedean ser leidas las obras de él?

Cyberpunk

Ana Crespo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.